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Los primeros viajeros rusos en América; por Vicente Quintero

Los primeros viajeros rusos en América; por Vicente Quintero

Vicente Quintero

La importancia de Alaska en los Estados Unidos

La primera colonia rusa en América, fijamente establecida y bien estructurada, fue fundada por Gregory Shelikov en 1785, en la isla de Kadyak, Alaska. Diez años después, en el puerto de Pavlovsky en la isla Kadyay, se construyó la primera iglesia ortodoxa rusa de América. (Chyz y Roucek, 1939, p. 639). Después de llegar a las costas del Océano Pacífico, más o menos en el año 1643, los cosacos comenzaron a abrirse paso hacia el norte — y otras teorías, aún por demostrar, sugieren que refugiados provenientes de Novgorod habían llegado a Alaska en 1571 — . Las crónicas de las etnias nativas de Kamchatka sugerían la existencia de un país al otro lado del mar. Fue en 1741, después del viaje de Gvozdev en 1732, que se organizó una expedición compuesta por dos barcos, San Pablo y San Pedro, con el propósito de explorar las islas y el continente frente a Kamchatka. El Capitán Vitus Behring estuvo a cargo de la expedición y del barco “San Pedro”; el Capitán Chirikov fue el patrón del “San Pablo”. Chirikov fue el primero en ver la tierra en los primeros días del mes de julio; envió varios grupos de desembarco y ninguno sobrevivió. El otro grupo tuvo más éxito: las islas Kayak, Kadyak y otras fueron descubiertas. La expedición terminó con el naufragio de la embarcación y la muerte del capitán Behring. Estos colonos y exploradores no lograron establecerse.

Una vez que los rusos se establecieron en los territorios aledaños a Alaska, la Compañía Ruso-Americana en las Indias Occidentales comenzó a fomentar la ocupación dispersa de otros espacios en América. La Compañía Ruso-Americana, institución de carácter semi-oficial, recibió de las autoridades rusas la autorización para la administración de Alaska y las Islas Aleutianas, así como la regulación del comercio en la región. El principal administrador residente de la colonia, fue el señor Alexander Baranov, durante el período 1747–1819). Baranov fundó el asentamiento de Sitka en 1804. Con el establecer un sistema de producción agropecuaria local, que permitiera el abastecimiento de granos y verduras sin tener que importar estos bienes desde la Rusia natal, Baranov envió un grupo de colonos rusos y aleutianos a la región de Bodega Bay en California, en donde fue fundada una colonia rusa llamada Fort Ross, la cual existió entre 1812 y 1841. Debido a desacuerdos con el gobierno mexicano en cuanto al derecho de asentamiento por parte de los colonos, los rusos se retiraron del lugar; vendiendo sus tierras y edificios en 1841 a un ciudadano de origen suizo, de apellido Sutter. La rudimentaria iglesia ortodoxa rusa aún se mantiene en pie, a pesar del paso del tiempo.

Los rusos en América durante el siglo XIX

Fundada en 1799, la Compañía Ruso-Americana tuvo derechos exclusivos sobre las posiciones rusas en la América del Norte Occidental. Entre sus más distinguidos empleados a través de la historia, se encuentra el viajero y escritor Kyrill Khlebnikov, considerado el Patriarca de la Compañía Ruso-Americana. Los años más productivos de su vida fueron los que pasó en América, donde aprendió inglés y español. En California, a pesar de su origen ruso, fue una de las autoridades intelectuales más respetadas; en un territorio que, hasta principios del período decimonónico, había sido un espacio fronterizo de la América Hispana con otras jurisdicciones político administrativas, y después de la Guerra de la Independencia, se convirtió temporalmente en parte de la República de México.

La disidencia religiosa

Así como la Iglesia Ortodoxa llegó a América, también lo hicieron las sectas y cultos primitivos eslavos. Los molokanos, quienes se establecieron en los Estados Unidos, Canadá y México, habían sido perseguidos por el gobierno ruso por su negativa a cumplir los dogmas y ritos de la Iglesia Ortodoxa. Los molokanos se establecieron principalmente en California y Baja California; se dividen en varios grupos: los molokanos puros, los respiradores, los practicantes, etcétera.

Los rusos en la independencia de América Latina

En cuanto a la América del Sur, fue Russell H. Bartley, quien realizó sus estudios de doctorado en la Universidad de Stanford, el pionero en el estudio de la posible influencia rusa en los movimientos independentistas decimonónicos. Aunque Rusia ha sido históricamente considerada un poder imperial, y sus pretensiones de expansión en el hemisferio occidental habían sido visibilizadas antes de la independencia de las provincias españolas en América, la mayoría de los académicos se enfocaron, hasta la década de los setenta, en el rol que jugaron España, Francia, Inglaterra, los Países Bajos y los Estados Unidos en el conflicto de índole bélico y separatista.

Referencias:

Белов Д.В., Бредихин А.В., Добролюбов С.А., Комиссаров Б.Н., Наумов А.С., Сизоненко А.И., Соколова Д.В., Танасийчук В.Н., Холина В.Н. (2014). Великие русские экспедиции. Русские географы в Латинской Америке: хроника путешествий XIX — первой половины XX в. Москва: АСТ.

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