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Los mejores libros para regalar, según el área de Cultura de ABC

Los mejores libros para regalar, según el área de Cultura de ABC

Esta no es una lista cualquiera: se trata de la selección de quienes hacemos Cultura en este periódico para que aciertes esta Navidad (o en cualquier momento). De Lucia Berlin a Joan Didion, pasando por Miqui Otero o Buero Vallejo, sin olvidar a Patti Smith y Amélie Nothomb. Pasen, lean y disfruten

Antonio Fontana:

Mi apuesta de ficción: «El santo al cielo», de Carlos Ortega Vilas (Dos Bigotes; 20,95 euros). Porque hace lo que Marta Sanz con «Black, black, black» o David Llorente con «Te quiero porque me das de comer»: romperle las costuras a la novela policiaca. Ojalá a esta primera investigación de la pareja formada por Aldo Monteiro y Julio Mataró le sigan muchas más.

Mi apuesta de no ficción: «20 buenísimas razones para no leer nunca más», de Pierre Ménard (Los Libros del Lince; 16,50 euros). Un ensayo sobre literatura que huye del ombliguismo y la pedantería. Con frases como esta: «La única protección eficaz contra los libros es no acercarse a ellos jamás, dado que, incluso si no se corta usted con el papel, perderá la vista a medida que lea». Y no, este Pierre Ménard no es el otro autor del «Quijote».

Inés Martín Rodrigo:

Lo malo de los regalos, dicen, es que uno siempre piensa en sí mismo a la hora de escoger. No es el caso. Es cierto que estos dos libros figuran en un lugar muy especial en mi librería (ya no tengo mesita de noche), y da igual que lleguen mudanzas, cambios o inundaciones: permanecen, inalterables, como la buena literatura. Aunque, quizás, podría hablar, más que de dos títulos, de sus dos autoras, pues la obra de ambas bien vale un regalo, y hasta dos. Estoy hablando de Joan Didion y de Alice Munro. Estadounidense la primera, canadiense (y premio Nobel) la segunda. Son dos de las grandes escritoras que nos dio el siglo XX y cuya presencia, que no sombra, sigue siendo alargada, afortunadamente, en los años que llevamos del XXI. Y, como es necesario elegir dos libros, allá van mis regalos para esta Navidad de 2016:

– No ficción: «El año del pensamiento mágico», Joan Didion (Literatura Random House). Publicado, originalmente, en España por la extinta Global Rhythm Press, Literatura Random House lo recuperó en enero de 2015. Escrito por Didion a raíz del fallecimiento de su marido, John Gregory Dunne, se trata de un relato, emocionante y desgarrador, sobre la pérdida y el amor, la vida y la muerte. Porque, aún cuando el duelo te ahoga, hay que seguir respirando. Hasta el final.

– Ficción: «Mi vida querida», Alice Munro (Lumen). «Las cuatro últimas piezas de este libro no son exactamente cuentos. Forman una unidad distinta, que es autobiográfica de sentimiento, aunque a veces no llegue a serlo del todo. Creo que es lo primero y lo último -y lo más íntimo- de cuanto tengo que decir sobre mi propia vida». Así describe Munro la parte final de esta excepcional colección de cuentos, ese género literario que los más ilustres ignorantes se empeñan en definir como menor. En ella, la premio Nobel de Literatura se desenvuelve con una maestría que roza la genialidad, pues cada uno de ellos es un libro en sí mismo (Sarah Polley llevó al cine uno de sus relatos en «Lejos de ella», su debut como directora).

Laura Revuelta:

Philip Blom ha narrado como pocos la Historia de la primera mitad del siglo XX, después de «Años de vértigo», viene «La fractura» (Anagrama). Si en el primero de estos títulos glosó lo que fueron los primeros catorce años de la citada centuria, la década anterior a la I Guerra Mundial, en todos los ámbitos (cultura, sociedad, política…), en el segundo de los títulos, recién publicado por Anagrama, se adentra en la vida y cultura de Occidente en los años que van de 1918 a 1938. Lo cuenta tan bien, tan documentado –mezclando anécdotas con hechos trascendentes–, que resulta difícil soltar este ensayo ni siquiera cuando pisas las trincheras y te pasa metralla muy cerquita de la cara.

Del ensayo histórico a una novela de las que hacen historia porque ha sido el descubrimiento del año: «Manual para mujeres de la limpieza», de Lucia Berlin (Alfaguara). Un libro de relatos, entre lo autobiográfico y la ficción, donde la más cruda realidad de una mujer superviviente en la América más profunda te atrapa por la inteligencia y la ironía de su autora. Lucia Berlin es una escritora como la copa de un pino y hasta ahora nadie se había enterado.

Julio Bravo:

«El tragaluz», de Antonio Buero Vallejo (Espasa) y «En casa», de Bill Bryson (RBA). Aunque las obras de teatro cobran vida en el escenario, también nacen para leerse. Y no es mal colofón de su centenario leer o releer a Antonio Buero Vallejo, ya que no se le representa. Podría haber elegido cualquiera, pero regalaría «El tragaluz» porque es una obra que me marcó durante mi adolescencia. Y «En casa» es un delicioso ensayo sobre la cotidianeidad, que también tiene un especial significado para mí.

Sergi Doria:

No ficción: «Kafka», de Reiner Stach (Acantilado). Nunca un biógrafo había llegado hasta el centro del universo kafkiano. En las dos mil trescientas páginas de esta biografía -definitiva y bien escrita- Stach engarza la hipersensibilidad innata del autor de «La transformación» con su radical compromiso literario y la complejidad de sus relaciones sentimentales. Aquí está todo Kafka, sin tópicos.

Ficción: «A través del espejo» (Atalanta). El escritor y crítico literario Andrés Ibáñez selecciona una treintena de obras maestras del relato fantástico de todos los tiempos. De Ovidio a Borges, pasando por los clásicos Hoffmann, Poe o Lovecraft y autores más «inesperados» como Virginia Woolf o Danilo Kis. Entre las piezas antológicas, la «Blancanieves» de los Grimm en versión original.

Pablo Martínez Pita:

No ficción: «M Train». Patti Smith. Editorial Lumen. 288 páginas. 19,90 euros. Patti Smit domina el arte de la escritura, así que es capaz de darle una vuelta genial al género de la autobiografía. A través de sus referentes culturales -Murakami, Frida Kahlo, Roberto Bolaño…- y de anécdotas cotidianas -en los que el café es su compañero permanente-, desgrana capítulos de su vida empañados de tristeza por la pérdida de su marido, Fred «Sonic» Smith.

Ficción: «Juliette. Los fantasmas regresan en primavera». Camille Jourdy. Editorial La Cúpula. 224 páginas. 30 euros. Tras ganar en 2010 el premio de autor revelación del festival de Angulema con su trilogía «Rosalie Blum», Camille Joudy nos cuenta la historia de una mujer que regresa a su pueblo de la infancia debido a una especie de «crisis existencial». A partir de ahí dibuja el tierno retrato de la vida de una familia y un pueblo donde, también, cada personaje parece buscarse a sí mismo.

Alfonso Armada:

«La invención de la naturaleza. El nuevo mundo de Alexander von Humboldt», de la historiadora Andrea Wulf, publicado por Taurus, es uno de esos libros capaces de estimular como pocos la imaginación del viajero, del amante de la naturaleza, del ecologista. Este apasionante ensayo devuelve al olvidado sabio prusiano al lugar que merece en el panteón de los héroes de la humanidad.

Los melancólicos cuartetos de cuerda de Dmitri Shostakóvich son un antídoto contra la melancolía del invierno, y el mejor acompañamiento para «El ruido del tiempo», la novela de Julian Barnes publicada por Anagrama en la que se relata la caída en desgracia del compositor soviético en tiempos de Stalin y de cómo el comunismo quiso hacer del arte un arma de propaganda.

Celia Fraile:

Ficción «La Gracia de los Reyes», de Ken Liu. Alianza Editorial. Regalaría este libro de Ken Liu porque su lectura me fascinó y, además tuve la enorme suerte de poder entrevistarle. «La Gracia de los Reyes» abre una nueva puerta a la fantasía. Todo un homenaje al género «steampunk» en clave oriental. Sobre la China medieval de fondo, y en medio de inventos retrofuturistas, Liu relata en directo el mito fundacional de la civilización que crea. Basada en el concepto de la revolución constante, tiene a la Dinastía Han como referente. Una fantasía épica con cruentas batallas, peligrosas intrigas y traiciones, en la que los dioses y diosas intentan también influir en el destino de sus protagonistas. Es la primera parte de la trilogía «La Dinastía del Diente de León».

No ficción: «El libro de las especias», de John O’Connell. Debate. Del achicote al zumaque, el crítico gastronómico John O’Connell rastrea aquí el origen de las especias. A lo largo y ancho del mundo, reproduce las historias que les acompañan, además de sus usos alimenticios, medicinales y mágicos. Tan cercanas y a la vez tan exóticas, el legado que recoge O’Connell está ricamente sazonado con anécdotas, como el motivo por el que Cleopatra se bañaba en azafrán y leche de burra. Una referencia imprescindible.

Javier Díaz-Guardiola:

Como ya me han soplado que unas líneas más arriba les han dedicado un buen «thriller» como es «El santo al cielo», de Carlos Ortega Vilas, que edita DosBigotes (una firma que está haciendo cositas interesantes y de la que también me gustaría rescatar «A Virginia le gustaba Vita», de Pilar Bellver),me voy a salir por otra tangente y proponerles que apuesten por el humor. Devuelto a la palestra ahora gracias al Premio Cervantes, Eduardo Mendoza es un clásico que nunca les habría fallado. Ni antes, ni ahora. Así que, elijan el libro al azar. De los magníficos «La ciudad de los prodigios» o «Sin noticias de Gurb» a los más actuales, los protagonice Pomponio Flato o sus surrealistas pandas de detectives. Aciertan de pleno.

¿También queréis un libro de no ficción? Pues me voy a poner prosaico y recomendar «Yo fui a EGB», de Jorge Díaz y Javier Ikaz (Plaza & Janés), que ya van por el cuarto tomo y están creando un emporio en torno a la nostalgia de los que crecimos como niños en los ochenta. Total: la Navidad es época de reencuentros. Y mirarse en el espejo de nuestra infancia divierte tanto como sonroja.

David Morán

Como siempre es mejor reír que llorar y el Premio Cervantes a Eduardo Mendoza ha demostrado que ni siquiera la Academia puede mantener la compostura ante una buena ración de cosquillas, nada mejor que terminar un año y empezar el siguiente con una novela barcelonesa y mendoziana que, albricias, no lleva la firma del autor de «La ciudad de los prodigios», sino la de uno de esos jóvenes pupilos que han convertido el humor en el mejor lubricante para engrasar la realidad. Hablamos, claro, de Miqui Otero y también de«Rayos»(Blackie Books), novela que retrata la gentrificación de la Barcelona postolímpica mientras Fidel y sus compañeros de piso empiezan a moverse por el mundo adulto con una brújula averiada y un mapa que alguien ha dejado a medias. Esto, para entendernos, es como si al Pijoaparte de Marsé le poseyese el espíritu del detective de las pepsicolas de Mendoza mientras Casavella ve cumplidos todo los malos augurios de «El día del Watusi».

Siguiendo la estela de esos barcos que Fidel y sus amigos contemplan desde los miradores de Montjuïc bien podríamos llegar hasta esas costas de Hawaii las que surfeaba William Finnegan y que bañan todas las esquinas de «Años salvajes»(Libros del Asteroide), memorias surferas con las que el periodista William Finnegan retrata los mecanismos de una obsesión y relata su vuelta al mundo en busca de la ola perfecta mientras empieza a trabajar en «The New Yorker» como corresponsal de guerra y analista político. Un espléndido libro sobre surf para gente a la que no le interesa lo más mínimo el surf.

Hughes:

– Ficción. «Pétronille», Amélie Nothomb. Anagrama. Es un libro digno de la autora sobre la amistad y la ebriedad. Su sentido del humor (negro) es único. Páginas inolvidables sobre el champán (citables en cenas de empresa o familiares)

– No ficción: «Obras Completas. Tomo I», Manuel Padorno. Pre-Textos. Pe-Textos publica el primer tomo de las obras completas de Padorno. Esta edición debería colocar al gran poeta de la luz en el lugar que merece.

Rosa Belmonte:

– No ficción: «Tres años en las cámaras de gas», Filip Müller (Confluencias Editorial). Se publica por primera vez en España el testimonio del Filip Müller, sonderkommando en Auschwitz (y uno de los protagonistas de «Shoah»). Con descripciones detalladas y sobrecogedoras de la muerte y su procedimiento industrial. El de Müller se añade a los relatos que del horror hicieron Primo Levy, Shlomo Venezia y Chil Rajchamn. Además, el libro cuenta con una imprescindible introducción de Fernando Palmero.

– Ficción: «Manual para mujeres de la limpieza», Lucia Berlin (Alfaguara). Pese a que los elogios desmedidos a este conjunto de relatos hagan recelar al principio, es cierto que la de Lucia Berlin es una voz extraordinaria. Quizá me guste más Elizabeth Smart, pero alguien que escribe cosas como «Las señoras siempre suben la voz un par de octavas cuando hablan a las mujeres de la limpieza o a los gatos» o «Nuestra madre se preguntaba cómo serían las sillas si dobláramos las rodillas al revés» merece todos los elogios y ditirambos.

Miguel Ángel Barroso:

«Trazado» (Impedimenta). Un maravilloso atlas literario con ilustraciones del artista norteamericano Andrew DeGraff y textos de Daniel Harmon. Nos permite viajar por el Mediterráneo de Ulises o por el río Misisipi junto a Huckleberry Finn, acompañar al Pequod en su cacería de Moby Dick o seguir los pasos de Scrooge con los fantasmas de la Navidad del pasado, presente y futuro. Después de disfrutar de esos dibujos y mapas dan ganas de volver a los clásicos. A los autores se le quedaron obras en el tintero y ya piensan en una secuela.

«Veinte mil leguas de viaje submarino» (Nórdica). Volver a sumergirnos en las profundidades del océano a bordo del Nautilus es un privilegio de la mano de esta edición que cuenta con una nueva traducción. Su punto fuerte, más allá de la trepidante historia: las más de 50 ilustraciones del bonaerense Agustín Comotto, que empleó dos años de trabajo en iluminar la famosa novela de Julio Verne.

Jesús García Calero:

No ficción: «La guerra en Grecia y Roma». La editorial Desperta Ferro ha publicado este libro de Peter Connolly, uno de los mejores conocedores de la cultura militar de la antigüedad. Viajó a los campos de batalla, investigó en archivos y en la literatura de época, probó y reconstruyó las armas de aquellos tiempos y lo cuenta de tal modo que este libro es en el fondo una grandísima, inacabable aventura, perfecta para compartir, sobre todo con los jóvenes.

Ficción: «El ruido del tiempo» de Julian Barnes (Anagrama). Una novela -con sólidas bases en la realidad- llena de sutilezas que nos permite adentrarnos de manera insólita en la personalidad del gran compositor ruso Dimitri Shostakovich, doblemente víctima, porque lo fue de la más cruel dictadura totalitaria (Stalin criticó su obra y le envió al ostracismo) y de la incomprensión y el juicio sumario de los «países libres», que no supieron comprender la condena que debió soportar tras su rehabilitación dentro del sistema soviético. Un artista contra todo pronóstico, una historia memorable y maravillosamente escrita.

Fuente: ABC

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